Avanza la reforma fiscal que adapta el IRPF a la intermitencia del trabajo artístico
El Congreso de los Diputados ha aprobado la reforma del IRPF que reconoce, por fin, la naturaleza intermitente de los ingresos de los trabajadores y trabajadoras de la cultura. Esta medida, clave dentro del proyecto del Estatuto del Artista, supone un paso importante hacia una fiscalidad más justa y adaptada a la realidad del sector.
Una fiscalidad que entiende la irregularidad de los ingresos culturales
Hasta ahora, los artistas tributaban por los ingresos concentrados en un solo ejercicio, aunque provinieran de meses o años de trabajo previo. Esa concentración generaba una carga fiscal desproporcionada debido al carácter progresivo del impuesto.
Con la nueva reforma, se introduce una reducción del 30% de los rendimientos del trabajo o de actividades económicas cuando estos superen el 130% de la media de los tres últimos ejercicios, con un límite máximo de 150.000 euros.
Ejemplo práctico
Un artista con una media de ingresos anuales de 30.000 euros que en un año excepcional obtiene 60.000 podrá aplicar esta reducción. En lugar de tributar sobre los 60.000 euros, lo hará sobre 53.700, aliviando la carga fiscal y equilibrando los años buenos con los más flojos.
Aún no está en vigor
Esta reforma es un paso clave dentro del Estatuto del Artista, pero todavía falta su aprobación definitiva en el Senado y la ratificación final en el Congreso de los Diputados. Por tanto, aún no es aplicable hasta que se publique oficialmente en el BOE.